Una plaga furiosa
CEPI también proporcionará 3,2 millones de dólares a la Iniciativa Internacional de Vacunas contra el SIDA, que está desarrollando una vacuna que utiliza la misma tecnología que la vacuna contra el Ébola aprobada por Merck, Ervebo, que se dirige a la cepa más común del virus del Ébola en Zaire.
Por último, CEPI comprometió 8,6 millones de dólares para la Universidad de Oxford y el Serum Institute of India, que están utilizando una plataforma de vacuna basada en adenovirus, como lo hicieron con las vacunas COVID-19 durante la pandemia.
Actualmente existen dos vacunas autorizadas contra el Ébola, incluidas Ervebo y Zabdeno/Mvabea de Johnson & Johnson. Ambas vacunas se dirigen a la cepa Zaire, que ha causado la mayoría de los brotes importantes hasta la fecha, seguida de la cepa Sudán. El brote actual es sólo el tercero causado por la cepa Bundibugyo. Por lo tanto, actualmente no existen terapias ni vacunas autorizadas contra ella.
La falta de intervención médica es uno de los desafíos que enfrentan los funcionarios de salud al responder al brote. La detección del brote se retrasó, por lo que el virus se propagó sin control. La enfermedad también se está propagando en zonas de la República Democrática del Congo que experimentan conflictos armados, una gran movilidad de la población y necesidades importantes de asistencia humanitaria.
El viernes, la Organización Mundial de la Salud informó 1.041 casos (135 confirmados, 906 sospechosos) y 241 muertes (18 confirmados, 223 sospechosos) en el brote.



