En mayo, el gobierno federal anunció sin previo aviso que desmantelaría una red de sistemas de vigilancia de los océanos cuya construcción había costado más de 350 millones de dólares. No se dio ninguna razón para la decisión de cerrar Iniciativa de Observatorio Marino (OOI), pero las sospechas rápidamente se centraron en el papel de la red en el seguimiento del cambio climático.
Pero la OOI también proporciona datos útiles para la previsión meteorológica y la gestión pesquera, lo que genera una resistencia generalizada. Ahora parece que la oposición ha ganado, ya que el gobierno anunciará que revocará la decisión. La gran pregunta que queda es cuánto daño sufrirá OOI durante el próximo mes.
Hasta el momento no ha habido ningún pronunciamiento oficial por parte del gobierno federal. Sin embargo, el New York Times informe que la decisión se anunciaría hoy, y Ars recibió una declaración de Zoe Lofgren, la principal demócrata en el Comité Científico de la Cámara, indicando que se había tomado la decisión.
OOI es un recurso respaldado por el gobierno federal que proporciona datos marinos para uso de investigadores académicos, planificadores gubernamentales y empresas privadas. Consiste en una serie de sistemas de monitoreo en varios lugares de los océanos Atlántico y Pacífico que pueden rastrear cosas como corrientes, salinidad, niveles químicos, temperatura y actividad tectónica. (Hay más de 100 entradas individuales en la página que muestra datos recopilados por el sistema.)



