Moritz Borman, productor de películas nominadas al Oscar como “The Quiet American” y “Under the Volcano”, así como colaborador frecuente de Oliver Stone, murió el miércoles en Munich. Tenía 71 años.
La muerte de Borman por causas naturales fue confirmada por sus socios de producción Eric Kopeloff y Philip Schulz-Deyle.
Borman, nacido en Alemania, produjo más de 25 largometrajes a lo largo de su carrera, desde thrillers políticos hasta adaptaciones literarias y éxitos de taquilla de acción. Borman tuvo su oportunidad trabajando con el director John Huston en “Under the Volcano” de 1984, una adaptación de la aclamada novela de Malcolm Lowry sobre un diplomático británico alcohólico que está de luto por su esposa muerta. Recibió excelentes críticas y obtuvo una nominación al Oscar por la interpretación principal de Albert Finney y por su música. También produciría “The Quiet American”, una versión cinematográfica de 2002 de una novela de Graham Greene sobre un triángulo amoroso que se desarrolla entre un periodista británico, un espía estadounidense y una joven vietnamita al final de la Primera Guerra de Indochina. Obtuvo una nominación al Oscar al mejor actor para Michael Caine y fue coprotagonizada por Brendan Fraser.
Con Stone, Borman produjo la epopeya histórica “Alexander”, el drama sobre el 11 de septiembre “World Trade Center”, el thriller sobre carteles de la droga “Savages”, la película biográfica de George W. Bush “W.” y “Snowden”, una mirada al denunciante de la CIA Edward Snowden.
Otros créditos incluyen “Terminator 3: Rise of the Machines” y “Terminator Salvation”, así como
“Playmobil: The Movie” y el thriller submarino de Harrison Ford “K-19: The Widowmaker”. La última película de Borman como productor es un próximo drama legal del director John Lee Hancock protagonizado por Jonathan Bailey, Lakeith Stanfield y Laura Dern.
“Como productor y empresario, Moritz ayudó a dar forma al panorama del cine independiente, construyendo puentes creativos y financieros entre Europa y Hollywood”, dijeron Kopeloff y Schulz-Deyle en un comunicado. “Será recordado no sólo por sus logros, sino también por su generosidad, optimismo, integridad y pasión inquebrantable por el cine”.
“Su legado perdurará a través de las películas que hizo, los cineastas que inspiró y el impacto duradero que tuvo en nuestra industria”, agregaron.



