Aunque el martes Reeves, por el contrario, subrayó que las líneas rojas establecidas en el manifiesto laborista siguen en pie, el canciller ahora ha señalado claramente un cambio. En su conferencia Mais indicó que, siempre que a Gran Bretaña le conviene hacerlo, el gobierno quiere alinear el régimen regulatorio del Reino Unido con el de la UE en más áreas.


