“Con el corazón roto ni siquiera empieza a cubrirlo. Catherine O’Hara fue única. Una luz rara en este mundo y su paso golpea con un peso que no puedo expresar con palabras.
Ella no era sólo una artista legendaria, actor y comediante. Fue una embajadora de Canadá en el sentido más auténtico: brillante, valiente, profundamente original y llena de humanidad. Hizo reír al mundo, pero también hizo que la gente se sintiera vista.
Como artista, ella me inspiró más de lo que jamás imaginará. Ella estableció el estándar de lo que significa representar a su país con excelencia y gracia y todo sin perder nunca la calidez o la humildad.
Mi corazón está roto por su familia, sus seres queridos y todos los que la adoraban, tanto aquí en Canadá como en todo el mundo.
Si estás de luto por esta pérdida, no estás solo. Todos mantenemos juntos un pedazo de esta tristeza. Descansa tranquila, Catalina. Gracias por todo.”



