La directora bangladesí Zihad debuta con una mujer en el Festival de Shanghai


El primer largometraje de Ishtiyak Ahmad Zihad, “La niña ciega y un elefante”, tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Shanghai, compitiendo en la sección Nuevos Talentos Asiáticos.

La película se centra en tres mujeres de una remota aldea de Bangladesh (la ciega Momi, la colegiala Hima y la embarazada Laili) que sueñan con escapar de un mundo moldeado por la superstición y el conservadurismo religioso, con consecuencias cada vez más nefastas para cada una de ellas.

El elefante del título no es casualidad. “En mi pensamiento o suposición, creo que las mujeres de nuestro país se ven a sí mismas como un elefante gigante, pero son inofensivas”, dice Zihad. “Pero los hombres los ven como una amenaza”.

Zihad, de 24 años, creció en la zona rural de Bangladesh, donde el patriarcado era el orden social que presenció de cerca. “Mi madre, mi hermana y mi madre enfrentan diferentes tipos de [negative] experiencias en nuestra sociedad”, dice. “Fue el principal punto crucial que me inspiró a contar una historia como esa”.

La película está rodada en blanco y negro, una elección artística y temática deliberada. “Creo que el color es realista, pero el blanco y negro es más realista en mi estilo cinematográfico”, dice Zihad. “Esas tres chicas tienen una vida en blanco y negro y sin color. Por eso quiero retratar su mundo de esa manera”.

Uno de los hilos más desgarradores de la película involucra a un protagonista que es abusado sexualmente por una figura religiosa pero no puede recurrir a la justicia. Zihad atribuye el problema a una práctica religiosa distorsionada: “No tienen una educación islámica adecuada, por lo que aplican su propia experiencia basándose en decisiones”. Sobre el silencio más amplio en torno a tales crímenes, dice: “Los medios no captan este tipo de cosas porque es un tema delicado y dignifica nuestro punto de vista religioso”.

La amistad femenina es el centro emocional de la película. Zihad, un gemelo cuya hermana tiene muchas amigas, dice que la proximidad a las mujeres influyó en su comprensión de esos vínculos. “Este elemento me impulsó a comprender este tipo de relación”, afirma.

Zihad estudió cine y medios en la Universidad Jatiya Kabi Kazi Nazrul Islam, donde su maestro Manoj Pramanik se convirtió en el productor de la película. El proyecto es una producción de Manpachitra, con el productor alemán Christoph Thoke de Mogador Film como productor asociado y Fazle Hasan Shishir como coproductor. “Siempre trato de contar una historia sobre nuestro propio pueblo, sus derechos, sus sueños, sus deseos”, dice el cineasta.

Señala un cambio más amplio en el cine bangladesí, destacando los tres títulos bangladesíes seleccionados para el Festival Internacional de Cine de Rotterdam, incluido “Master”, que ganó el premio a la pantalla grande. “Creo que hay una nueva ola, porque todos son directores de nueva generación”, dice Zihad.

Su próximo proyecto ya está en marcha. “Mother Stitching Her Last Story”, un largometraje sobre el vínculo entre una madre y su hijo, se encuentra actualmente en las primeras etapas de desarrollo del guión.



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